Encuentro con el Volcán Lonquimay

Hacer cumbre en el Volcán Lonquimay …

Un propósito no solo de aventura, también significaba el conectar mis cuerpos( físico,  mental, emocional, espiritual )y como el espacio vincular desarrollado ahí,  me permite ir creciendo, recableando, transformando, la llamada neurogénesis…

Abandonar TODA expectativa desde “mi punto de vista “ es ilusorio, llevamos de igual modo objetivos, sueños, pensamientos nutridos desde distintas fuentes. Me sacudía el concepto de entregar, soltar… venía trabajando mis modelos mentales de apego, amígdala encendida, mi niña interior, o como se dice en otras culturas más científicas, mi historia vincular temprana… lo cual  ha sido removedor. En la metáfora utilizo la caída sufrida en el primer ascenso al  Volcán Llaima, donde no podía pararme y los crampones no se enterraban (si eres seguidor de mi blog te invito a leer " Mi conexión con el Volcán Llaima)  Hacer cumbre estaba impregnada de entrega, tenía una imagen dentro de mi para ello, que entendía que se mezclaba con las condiciones climáticas, las condiciones del grupo y la incertidumbre misma.  El proyecto en si mismo, venía algo truncado, habían facetas que no permitían su libre movimiento; como personas que se caían del proyecto, el clima que nos hizo reajustar los lugares y días, y el cansancio propio de las distintas actividades personales…

Lo atrasamos un día, así que el día 02 de noviembre del 2023 íbamos al encuentro 9 rayados a esta extrema aventura…hacer cumbre en el Volcán Lonquimay. Descansamos un rato, creo que no dormí, pero si medité, recé, abrí registros akashicos, respiré. Toda la carne a la parrilla en términos de autorregulación.

Eran las 4: 55 y estábamos a la altura de la cafetería, en la base del Volcán  para comenzar. ¡Es increíble que las primeras partes sean tan desafiantes, en donde respirar para oxigenarnos y para regular nuestro sistema nervioso es tan fundamental!

Primer desafío personal. Regular la ansiedad y los miedos desplegados con ella. La pendiente y la aclimatación, donde el cuerpo va adaptándose a un ritmo, o como le llamo “sincronizar el corazón del volcán, el del grupo y el propio “¡vamos chicos un alto y un respiro profundo!" Eran la indicaciones de nuestros guías cuando nos veían más cansados…¡no se olviden de respirar!

Segundo desafío personal. El Frío: eran las 6 am app y mi cuerpo sentía frío, no sentía los dedos de las manos y ya tenía toda la ropa puesta que llevé a ese lugar. Mientras mi mente divagaba en las bandanas,  el gorro, y la segunda capa que estaban en la maleta, y muy bien guardada en la cabaña… fue cuando Jose, el guía, se sacó su segunda capa y me la puso sobre el todo que llevaba ya puesto… ¡vamos a sacrificar la estética por la comodidad! ¿que estética? (pensé) uno de mis pensamientos catastróficos recordó a los chicos que murieron congelados en Antuco. La calidez era la fundamental en ese momento para regular mi todo… y fue lo necesario, no volví a sentir ese frío que hacía a mi mente terribilizar…¡cuánta entrega en ese gesto!... una frase que me ayudó y que atesoro fue cuando Karen, la otra guía nos dijo ¡chicos, recuerden que el mayor frío es cuando ya va a amanecer! Mi mente explotó al recordar la frase “¡la noche es más oscura justo antes del amanecer!” (Harvey Dent en The Dark Knight, 2008)…

Seguimos lidiando con la inclinación y como habíamos pedido que el frío cesara, la naturaleza nos regaló sol, que de a poco se hacía más y más abrazador dependiendo de la exposición donde íbamos. A ratos sudando la gota gorda… recordé a karate kid y la lección de la chaqueta, porque ahí íbamos, pone ropa, saca ropa, pone ropa, saca ropa… una danza maravillosa del clima, el volcán y nosotros.

Una siguiente indicación de Karen  fue; “¡Chicos, No miren la cumbre, fíjense y concéntrense en sus pies!”, que simbólico del vivir aquí y ahora …

Respirando ... a ratos me daba risa internamente, me imaginaba que era un globo con tanta profundidad de estas. Acompañada de la instrucción propia mental “buenos pies Jael” a la vez que disfrutaba del sonido que hacía el crampón al enterrarse en la nieve y de la vista estremecedoramente maravillosa. Cada cierto tiempo íbamos parando para descansar, respirar e hidratarnos. Donde atesoro actos solidarios del amigo Juan con simples preguntas ¿ cómo vas amiguita?  Mi ser integraba esos gestos tan simbólicos de los pilares de un vínculo seguro en la adultez, sentirnos sentidos… tú me cuidas , yo te cuido. Implicancia, validación emocional y alternancia del cuidado ....Saber y sentir al amigo Juan tras de mi en los momentos más complejos (para mi) de la ruta, me aliviaba…en otros momentos mi mente recordaba el reels ¿porqué no soy una mujer normal ?...y me reía sola porque en mucho "soy salmón", no desde la rebeldía, sino de la autenticidad...

La vista que íbamos teniendo al ascender, me permitía visualizar el Volcán Llaima, donde inherentemente recordaba partes importantes de mi propia historia, el sentido de estar en el ruedo de la vida, de volver a pararme, de reexplorar, de reencontrarme. Donde voy creciendo, sanando, creando nuevas formas de vida, ir materializando la neuroplasticidad y la neurogénesis. (Si hace 3 años me hubiesen dicho que parte de mi placer sería hacer cumbre, no lo habría creído)  Y en esto voy integrando conocimientos, saberes, y la sabiduría propia  ….

Sabía quién era esta mañana, pero he cambiado varias veces desde entonces (Alice in Wonderland)

¡Qué extraño es todo hoy! ¿Habré cambiado durante la noche? Pero si no soy la misma, el asunto siguiente es ¿quién soy? ¡Ay, ése es el gran misterio! (Alice in Wonderland)

 

Intentaba de disfrutar del todo, del frío no sé si lo logré del todo. El calor era más cómodo…mientras pone ropa, saca ropa (¡qué chistoso!)

En un momento, el guía le pide al profe que se adelante para que hiciese un video. Seguí intentando no mirar la cumbre , pero sí hacia los lados y mis pies. A ratos chocaba con la mochila de Maggie quien iba adelante. Iba en eso y ... ¡ya estábamos en la cima… frente al Volcán Tolhuaca!(12:45)… ¡lo habíamos logrado!, nos abrazamos, celebramos , tomamos algunos registros y luego me retiré un poco para mi propio proyecto.

Conversar a solas con el volcán. Mis primeras palabras fueron de gratitud por habernos acogido, seguidos de "IN LAK'ECH, HALA KEN" (Yo soy tú, Tú eres otro yo), mientras realizaba unos movimientos de yoga, los cuales sentí como una explosión que salía de mi cuerpo físico y a la vez Lágrimas de entrega, mis propias ofrendas, formas de trasformar, de trasmutar. El Volcán para mi , un símbolo de cambio de las formas de pensar, de pensarme y pensar al otro... Luego sentí el cuerpo despojado…

La bajada, una diversión total; caminar con desequilibrio por la nieve más blanda como si estuviese ebria y ver mi sombra reflejada, otras veces tirarme como si fuese resbalín, sin perder de vista la belleza del todo…¡fue notable!…volvimos a la cabaña tomamos nuestras cosas y ya estábamos en camino a Melipeuco, otra hazaña porque nos perdimos por un rato…

 

¿Cómo integrar estas lecciones en el día a día y en futuras aventuras?

 

Practicar la Aceptación del Cambio: Reconocer que la vida está en constante cambio y practicar la aceptación de las circunstancias que no puedo controlar. Encarar los desafíos con una mentalidad abierta y flexible.¡ siempre un desafío!

Soltar Expectativas: Intentar abordar las expectativas que incorporen la incertidumbre. Para reducir la decepción cuando las cosas no salen según lo planeado.

Fomentar la Conexión: Buscar conexiones significativas con otros y conmigo misma. La solidaridad y el apoyo emocional pueden enriquecer profundamente las experiencias diarias,  incorporando modelos de apego saludables tan transformadores para los modelos mentales inseguros. ¿cuál es nuestra dinámica? ¿quienes somos y cual es mi aporte a esto?

Practicar la Gratitud: tomarme un momento para reflexionar sobre las cosas por las que estar agradecida. Puede ser  pequeños logros diarios o por experiencias transformadoras como la cumbre del Volcán Lonquimay.

Vivir en el Presente: Aplicar la lección de "no mirar la cumbre, poner atención en los pies" en la vida diaria. Disfrutar del momento presente y encontrar la belleza en las pequeñas cosas que suceden cada día.

Fomentar el Desapego: identificar y liberarme de apegos que puedan limitar mi crecimiento. Esto puede ser patrones de pensamiento(sistemas de creencias limitantes), patrones de conductas insanos (hábitos), relaciones inarmónicas (donde se danza de forma inarmónica)

Celebrar Pequeños Logros: Reconocer y celebrar los logros, por más pequeños que sean. Lo que me recuerda la capacidad para superar desafíos y me motiva a seguir avanzando y creando nuevos (planeando nuevas cumbres)

Cultivar la Resiliencia:  Ver cada desafío como una oportunidad para aprender y crecer, donde desarrollo nuevas herramientas, salgo de la zona de confort y amplío mi rango de tolerancia al estrés.

Explorar Nuevas Perspectivas: ver la vida desde ángulos diferentes y así enriquecer la comprensión del mundo que nos rodea. " No existe una forma de entender la realidad" o como decimos en la escuela ; " No hay absolutos en Registros Akáshicos"

Continuar el Autodescubrimiento: Reconocer que el viaje de autodescubrimiento y autoconocimiento  es un continuo. O como lo metaforizo "un hélice" donde  puedo y elijo seguir explorando nuevas facetas de mi misma, aprendiendo de cada experiencia y permitiéndome  evolucionar...

 

Gracias a la comunidad Rayados por las fotos liderado por Cristian Larrere Wörner, Nukemawida (Jose y karen) por guiaron, a todos mis yo respaldados por el gran linaje que represento, ...a todos los involucrados...

Fotografía tomada en la cumbre Volcán Lonquimay por @cristianLarrere.DesafíoExtremode@rayadosporlasfotos,Noviembre 2023