El ascenso al volcán Osorno, era un objetivo de este año, pero lo miraba de reojo porque me intimidaba. Surgían miedos que, con solo traerlo a la mente, me generaban ansiedad.
Lo estaba planificando de igual modo para después del viaje a la Patagonia, pero bajando base Torres del Paine se me sensibilizó el menisco de la pierna izquierda, y tenía motivos suficientes para desecharlo: ¡cagó a perna! Pero mi Olguita Marina de volcanes me hacía mirarlo, con temor y todo, pero lo observaba. Evalué mi rodilla durante un par de días y lo concreté. Y ahí estaba, en sus faldas, lista para ascenderlo.
Su inclinación hizo que mi cuerpo sintiera rápidamente la agitación; el palpitar de mi corazón me lo decía y respiraba. A ratos parecía que no podía, y me concentraba solo en inhalar, en hacer respiración abdominal. Entonces surgía en mí la cheerleader; pero a ratos volvía a sentir la aceleración y, con ello, los miedos, el pensamiento de que no lo iba a lograr junto al deber y tener que lograrlo. Ahí estaba el perfeccionismo, como una sombra que se escondía tras una puerta que aparecía a agobiarme, y lo dejaba (imaginé diciéndole "pillado", como jugando a las escondidas, y reconociéndolo: “sé que estas ahí, "te veo"”)
Surgía en mí también La autorregulación a través del sentir: la respiración y estar en el presente que me ayudaban : sentía silbar la brisa suave que emitía una nota musical al rozar mis bastones y el sonido que emitía a través del buff. La brisa cálida que rozaba parte de mi rostro descubierto, mis músculos contrayéndose con la actividad. Aprecié el maravilloso escenario (Mi mente se distraía ante tanta belleza, reconocía que mis pensamientos se habían ido en moto y volvía). Mi olfato percibía el olor del suavizante de ropa (soft) en la bandana, y el gusto del café o del agua que iba tomando; cada una de ellas me calmaban. En la ruta, la inclinación del volcán cada vez era más fuerte, y nuevamente mi corazón se agitaba, parecía que se iba a escapar. Me acordaba de los pacientes cardiópatas( shuuuu pensamientos catastróficos a velocidad de la luz , "pillado") y también de ese reel “ ¡cálmate, cálmate , cálmate. Sí, te vas a morir pero no hoy ”( y surgía la risa ). Una vez cerré los ojos para aplacar los pensamientos y percibí la energía del volcán: "Una gran madre que, pese a lo desafiante que estaba siendo me recibía con los brazos abiertos". Caray , más fuerte la inclinación y nuevamente mi corazón se aceleraba por la exigencia, y surgían pensamientos que dejaba pasar. ¡Está bien querido ego, surgen estos pensamiento, pero estamos aquí en el ruedo! sigamos ("te veo, te reconozco, acompañame si quieres )
Incorporé alimentos hipercalóricos para darle a mi cuerpo la nutrición que requiere para este tipo de actividades, (dale a tu cuerpo alegría Macarena jajajaja) y bueno seguíamos. Luego comenzó a asediar el calor(como será ir a los ojos del salado? ( Mi mente se disparaba, y lo reconocía " pillada pillina") Me acordé nuevamente de Karate Kid, como en el Lonquimay: “¡saca chaqueta!”. Mi mente comenzó a generar cómics de eso que me hicieron reír. Los sentidos disfrutaban: la calidez de la brisa en mi piel, la magnificencia de la vista, el sonido del crampón en la nieve, el olor de la bandana, los musculos. mucho calor ? saca el gorro !
Pero nuevamente vino la agitación más cerca de la cumbre. Observé mi respiración: ¡ajá! A ratos iba en apnea. Me acordé de algunas veces que en clases de escalada donde iba con hipoxia escalando y obvio no lo lograba y me imaginaba azul y con solo traerlo a la mente me reía y salía la respiración. Saqué otro recurso, ¡bah pues ni modo!: Berengüer acompañándome en un solo AirPod en un volumen muy bajo pero ahí iba, como muchas veces. La musica familiar, la respiración, el humor, el sentir...me calmaba y la serenidad me guió hasta la cumbre. Allí percibí, que esa madre, que por ratos parecía inalcanzable, me acogía y abrazaba y en el silencio, me dejé traspasar por esa sensación.
El descenso fue desplegar a la niña al tirarme como resbalin en la nieve¿ Y el menisco? No se hizo presente; puro show barato jajajaja, pero esta bien querido ego, entiendo que me protegías de lo que considerabas peligroso para ti y lo sigo viendo y hacer las pases para lanzarnos donde el éxito es el proceso mismo, el camino, la ruta, el día a día, el paso a paso y no solo hacer cumbre…la gratitud me inundaba, y fuertes abrazos a mi yo , por :
Seguimos en ruta...
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